Critical Threat
La IP 91.230.168.39 es una dirección de riesgo crítico con un nivel de amenaza de 10 sobre 10, evaluada con un 93% de confianza basada en 162 informes totales y una clasificación de alta frecuencia de actividad. La categoría de amenaza dominante identificada es actividad de hacking general, indicando intentos de intrusión sostenidos y explotación de servicios vulnerables.
Los datos de detección muestran que esta IP fue reportada por primera vez en enero de 2026 y más recientemente reportada en junio de 2026, demostrando comportamiento malicioso persistente durante aproximadamente seis meses. Los 162 informes fueron generados por 20 sensores honeypot automatizados, confirmando infraestructura de ataque coordinada. La geolocalización asocia la dirección con Estados Unidos, aunque la red es operada por ONYPHE SAS bajo ASN AS213412, sugiriendo que la infraestructura física puede diferir de los datos de registro. La frecuencia de actividad de 8 sobre 10 indica operaciones ofensivas repetidas y sostenidas en lugar de escaneo oportunista.
La actividad de hacking reportada abarca varias metodologías de intrusión, incluyendo explotación de vulnerabilidades, ataques de autenticación brute-force, y intentos de acceso no autorizado contra servicios expuestos. Este patrón representa un riesgo significativo para SSH, RDP, aplicaciones web, y otros sistemas accesibles por red que carecen de autenticación robusta o ejecutan software sin parchear. El volumen y la persistencia de los informes indican ataque sistemático en lugar de sondeo oportunista.
Los defensores de red deben bloquear o limitar inmediatamente el tráfico desde esta dirección a nivel de firewall e implementar controles de acceso estrictos en todos los servicios expuestos. Los mecanismos de autenticación sólida, incluyendo autenticación multifactor y acceso basado en certificados, deben aplicarse en todos los puntos de acceso remoto. La aplicación regular de parches en sistemas y aplicaciones, combinada con monitoreo de detección de intrusiones, ayudará a identificar y mitigar cualquier intento de intrusión exitoso. Los equipos de seguridad también deben revisar los registros de autenticación en busca de direcciones IP de origen coincidentes para detectar posible compromiso previo.